Fue inaugurada su sede en el centro de Maipú, un reconocimiento concreto al legado, experiencia y compromiso de quienes han dedicado su vida al servicio.
Con gran orgullo institucional, el Cuerpo de Bomberos de Maipú, encabezado por su Superintendente, Fernando Molina García y miembros del Honorable Directorio, inauguraron, el pasado sábado 29, la sede del Círculo de Bomberos Honorarios, ceremonia en la que participaron las directivas de agrupaciones similares de los Cuerpos de Bomberos de Santiago y Ñuñoa, además de los integrantes del círculo, transformando la ocasión en un hito histórico para la organización y un reconocimiento concreto al legado, experiencia y compromiso de quienes han alcanzado la calidad de Bombero Honorario.
Con esta inauguración, Maipú se convierte en el tercer Cuerpo de Bomberos de la región en contar con un círculo formal de honorarios, después de Santiago con su “La Peña de los 50” y Ñuñoa con la “Unidad Simbólica CBÑ”, ambas entidades presentes en la ceremonia. Si bien el círculo fue oficializado el 23 de abril de este año, sus primeras reuniones y gestiones comenzaron en 2021, impulsadas por un espíritu de unidad y la necesidad de fortalecer los vínculos entre generaciones de voluntarios.
El presidente del Círculo de Honorarios de Maipú, Raúl Moreno, destacó en su discurso la misión fundamental que guía a esta agrupación señalando: “Ser memoria viva, puente de experiencia y sostén moral, además de preservar nuestra historia y tradiciones.” Palabras que reflejan la importancia de mantener vivas las raíces, los aprendizajes y el espíritu bomberil que se transmite de generación en generación.
Durante la ceremonia también intervino Martín Reyes, presidente de la Unidad Simbólica CBÑ, quien reafirmó el sentido de pertenencia y valor espiritual que representan estas agrupaciones para sus instituciones: “Somos memoria en nuestras compañías y guardianes de los recuerdos.” Por su parte, Sergio Caro, segundo presidente de la Peña de los 50, destacó que ya son más de 50 años desde la creación de la Peña y que también, de buena manera, apoyaron a Ñuñoa en la creación de su Unidad Simbólica.
La inauguración de esta sede marca un antes y un después para los bomberos honorarios de Maipú, otorgándoles un espacio propio que reconoce su historia y continúa fortaleciendo la identidad bomberil en la comuna.





